La Real Sociedad no está bien.
Esto a nadie se le escapa, y sin embargo no es fácil encontrar voces que más allá del 'tenemos un problema de identidad', 'hay que debatir serena y responsablemente sobre qué queremos ser', 'la Real está sumida en una crisis económica, deportiva e institucional', hayan tratado de ir a lo concreto y materializar en qué se basa dicho diagnóstico. En este sentido, aunque no demasiados, sí hemos podido leer y escuchar argumentos como 'existe una fractura social', 'la Real no está unida' y similares, que tratan en vano de aplicar lo del huevo y la gallina y si fue uno antes que la otra, en el contexto que nos ocupa.
En mi modesta opinión lo que ocurre con la Real es un problema de expectativas. Y me van a permitir que, ya que el flamante nuevo presidente de la entidad nos hizo desayunar el sábado por la mañana acompañados de frases que, como mínimo, le hacen a uno agitar la cucharilla dentro del café con leche con más velocidad de lo habitual en un fin de semana, le tome una prestada, y no de las que más desapercibidas pasaron, me temo: ... “hay otras opciones que en mi opinión son buenas, menos buenas, malas y muy malas. La única opción que parece existir hasta ahora estaría en esta última categoría”.
Pues con las expectativas que genera la Real Sociedad, igual: Muy Malas.
Al fin y al cabo, en un negocio como el fútbol profesional la mayor parte de los hechos que ocurren se pueden explicar atendiendo a las expectativas que se generan al rededor del mismo. Por ejemplo: el que Anoeta esté registrando este año las peores entradas en su historia no se debe principalmente al hecho de que estemos en Segunda División, sino a que la mayoría de los que han dejado de ir consideran que la expectativa de acudir y ver un buen partido con el que salir contento del campo es muy baja, por lo que no están dispuestos a arriesgarse. Es también la táctica que persiguió María De La Peña en la lectura de su comunicado de despedida: intentar facilitar el camino del Consejo de aquí al 3 de Enero generando unas expectativas por ingresos que mejoraran la imagen que de su labor podamos construirnos. Otra cosa es que lo consiga.
En lo que a las cuentas se refiere, estas pueden ser mejores o peores pero lo que realmente nos preocupa son las expectativas que generan. Lamentablemente, 'muy malas'. Echemos un vistazo al pasivo, y se darán cuenta de lo que hablo:
A través de él podemos saber (lo de saber es un eufemismo como trataré de demostrar más adelante) el origen del dinero con el que la Real ha contado para llevar a cabo las inversiones del activo. Y miren por dónde que lo que vemos no puede ser más preocupante. La Real ha generado unos 7'6 millones de € por los que nadie va a poder reclamar: se trata de los Fondos Propios y de los Ingresos a Distribuir en Varios Ejercicios. En cuanto a los primeros, decir que el saldo muestra cómo la nefasta gestión ha ido engullendo las aportaciones que la familia realista (con desigual objetivo) ha realizado en la entidad, con unas pérdidas acumuladas de 8'4 millones. No deja de ser una foto de un momento determinado, más concretamente del 30 de Junio de 2007, por lo que, como decía al principio, sólo nos llevan objetivamente a señalar que la Real no está bien.
Lo que sí nos puede permitir ir más allá en el devenir de la entidad es analizar a quién debe dinero la Real, cuánto y, muy importante a pesar de que nadie parezca darle importancia, cuándo debe pagárselo. En finanzas, una deuda de varios millones puede ser un motivo de preocupación o no dependiendo de las condiciones en las que debe ser pagado: no es lo mismo poder pagar durante 20 años que tener que hacerlo, de una sola vez, en el plazo de un año. Este segundo caso es de una gravedad mucho mayor que el primero.
Y esa es, precisamente, la situación de la Real: tiene muchas deudas (32 millones de Euros nada menos), y las tiene que pagar de la peor forma posible. La mayor parte de ellas (25 millones) deberá liquidarlas de aquí al 30 de Junio de 2008, y le restarán otros 7 millones cuya fecha de pago exacta desconocemos, pero es posterior a Junio de 2008. Una estructura deudora, por tanto, absolutamente descompensada, porque supone el tener que generar 25 millones de € en efectivo para ir liquidando las deudas que vencen este año. Ya me dirán cómo se hace eso en la Real.
Si a esto le añadimos una falta de información preocupante a la hora de aclarar con quién se tienen contraídas dichas deudas (6'5 millones ubicados bajo el concepto 'Deudas por Compras de Prestación de Servicios' u 8 millones de 'Remuneraciones Pendientes de Pago' es como no decir nada), no puedo más que afirmar que la situación es crítica.
Convendría que, de cara a las plataformas que tengan intención de presentarse con la intención de dirigir a la Real, se exigiera un mucho mayor nivel de información del que hoy en día se ofrece, y que resulta de todo punto insuficiente.
Ampliaremos el análisis sobre el pasivo y las cuentas en general en artículos posteriores, pero confío en que este primero haya servido para que quien tenga interés en conocer mejor la realidad económico-financiera de la Real, pueda partir desde aquí.









un soplo de aire fresco y de datos y frases contundentes y objetivas.
saludos desde londres chicos.
os sigo con lupa!
PLMC estara al tanto de vuestras andanzas
javi